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¡Húyele al spam!

¡Húyele al spam!

Una de las herramientas más solicitadas por las marcas, compañías y emprendimientos en línea son los correos electrónicos. Sin embargo, en Europa, la lista de clientes que permiten estos envíos ha disminuido radicalmente desde la entrada en vigencia de la nueva Ley de Protección de Datos Europea el pasado mes de mayo.

Esto significa que si los usuarios no dan el consentimiento explícito para poder mantener sus correos electrónicos en la lista de envío, las empresas no podrán emplear los datos para continuar enviando correos, promociones y descuentos.

Muchísimos usuarios decidieron eliminar por completo la posibilidad de recibir este tipo de mensajes publicitarios porque eran demasiados y no aportaban valor alguno. Dicho de otro modo, conseguir que los clientes no envíen nuestros correos directamente a la bandeja de spam es un verdadero reto.

Para conseguir superar la barrera que nos imponen los bloqueadores nuestros correos deberán estar libres de estos errores. ¡Dile adiós a la bandeja de spam!

Evita gritar. Elimina las mayúsculas de tu vocabulario

Querer llamar la atención está bien, pero hay que saber cómo hacerlo. Escribir con mayúsculas está asociado con gritar; es el efecto que consigue generar la mayoría de las veces. Poner palabras en mayúsculas, sin razón aparente, o escribir el asunto con capitulares no es bien recibido. Debes tener en cuenta que los usuarios no son tontos. Lo más seguro es que acaben por omitir tus correos.

Segmenta los mensajes. Escríbele a la audiencia de tu interés

¿Sabías que las campañas segmentadas reciben un 15% más de clic en las informaciones que se envían? Es evidente que si mandamos mensajes a la audiencia equivocada jamás los leerán y no volveremos a saber de esos usuarios. Esto se debe a que la información que estamos transmitiendo en realidad no es de su interés. ¡Verifica a quién va dirigido tu mensaje!

¡Deja la puerta abierta!

El usuario es quien decide valorar o no el mensaje. Es posible que prefiera abandonar la lista de correo antes que abrir tu mensaje. Siempre será mejor eso que acabar en la carpeta de spam, por no haber incorporado un enlace para anular la suscripción.

No te encariñes con las listas 

Son más fáciles de visualizar, pero llega un punto en el que cansan. Un mensaje escrito a base de honestidad y cercanía genera un efecto más representativo en nuestros usuarios. Esto les causa una sensación de atención personalizada que es lo que realmente buscan las marcas.

Menos es más

Esto debe ser nuestro mantra diario. Si un usuario se satura no le quedará otra opción que marcar nuestra dirección como spam. Es súper importante destacar que los mensajes se envían con motivos, espaciados entre sí y con la intención de aportar algo nuevo.

Limpia tu base de  datos. Elimina los correos inválidos y duplicados

Esto puede ser uno de los motivos por los que no estamos llegando a la cantidad de personas que esperábamos. Puede que no tengamos la dirección de correo acertada, que esa persona ya no use esa dirección o que esté duplicada en nuestra lista. ¡Mantén al día tu base de datos!